miércoles, 4 de marzo de 2015

50.000 visitas!

Esta semana hemos alcanzado las 50.000 visitas de a nuestro blog, no está mal pensando que el tema que nos ocupa es tan específico. El objetivo del blog siempre ha sido dar a conocer, de manera sencilla, el trabajo que los Tribunales vienen realizando en servicio a la verdad sobre el matrimonio y ayudar a personas que están planteándose iniciar el proceso de nulidad de su matrimonio a adentrarse en este mundo que es tan desconocido y tiene, en algunos casos, mala fama.

Lo que está en juego es mucho más que una institución de la Iglesia: Tratamos de resolver problemas de conciencia, situaciones dolorosas en las que se entremezclan la sensación de culpabilidad por lo que se hizo o se dejó de hacer, las heridas provocadas por una separación con frecuencia traumática, la sensación de ser rechazados por el hecho de, en el caso de los divorciados vueltos a casar, no poder comulgar, las consecuencias en la vida de los hijos etc.

Es por esto que no podemos conformarnos. 50.000 son pocos. Queremos crecer más y llegar a más gente, hacer más luz y, si acaso, ayudar en la reforma que el Papa está planteando para el proceso de nulidad.

Te proponemos algunas formas de ayudarnos: 

- Que difundas las entradas del blog que más te han interesado en las redes sociales, twitter, facebook, etc.

- Que te conviertas en seguidor nuestro a través de google friend connect.

- Que nos enlaces en tu página web o en tu blog para llegar a más gente todavía.

- Que nos sugieras algunos temas que te parecen interesantes para próximos posts.

Seguiremos trabajando  y con tu ayuda llegarmos cada vez a más personas.

Muchas gracias, contad con mi oración.

Javier.

viernes, 27 de febrero de 2015

¿Qué hacemos con Enrique VIII?

Cardenal George Pell
26 de febrero de 2015

Curiosamente, la estricta enseñanza de Jesús sobre "lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" (Mt 19, 6) sigue poco después de su insistencia a Pedro sobre la necesidad del perdón (ver Mt 18: 21-35).

Es cierto que Jesús no condenó a la mujer adúltera que fue amenazado de muerte por lapidación, pero tampoco le dijo que siguiera es ese trabajo tan bueno,  y que continuara sin ningún cambio en su vida. Él le dijo que no volviera a pecar más (ver Jn 8: 1-11).

miércoles, 25 de febrero de 2015

Fe y nulidad matrimonial

Esto no lo tienen claro, a veces, ni los sacerdotes. ¿Es necesaria la fe para casarse por la Iglesia? ¿Es nulo un matrimonio si uno se casó sin fe? Recogemos una entrevista al secretario del Consejo Pontificio para la familia Mons. Jean Laffitte realizada por la agencia I.Media y publicada en español por Aletheia: http://www.aleteia.org/es/sociedad/entrevistas/hay-una-contradiccion-en-pedir-el-sacramento-del-matrimonio-sin-tener-fe-5861078793715712?page=1

Mientras la institución familiar permanece en el centro de las preocupaciones del Papa Francisco y de la Iglesia, a medio camino entre los dos sínodos dedicados a la familia, la agencia I.Media se ha encontrado con el secretario del Consejo Pontificio para la familia, monseñor Jean Laffitte.

El obispo francés ha hecho balance de los trabajos del último sínodo pero también de las sugerencias del Papa Francisco para simplificar los procesos de nulidad matrimonial.


martes, 17 de febrero de 2015

¿De qué estamos hablando?

Hace un par de días se publicó un artículo sobre las nulidades en ABC (link),  está bastante bien explicado, es preciso en los términos y los datos, salvo alguno, son correctos. Se ve la mano de algún sacerdote o laico de los tribunales asesorando.

Podéis ver, sin embargo, el titular del artículo. Es llamativo porque en el mismo artículo se dice que si no tienes recursos puedes pedir la reducción total o parcial de los costes llegando incluso a no pagar nada, como sucede, de hecho, en la cuarta parte de las causas de Madrid. ¿Por qué entonces éste titular?

domingo, 1 de febrero de 2015

Cuando el matrimonio no es nulo: Episodios de la historia

 El trabajo de los tribunales eclesiásticos está al servicio de la verdad del matrimonio, en ocasiones el proceso termina en la buena noticia de la nulidad para aquellos que esperan con ilusión un nuevo matrimonio por la Iglesia pero en ocasiones no se puede demostrar o se ver con claridad que el matrimonio es válido. En estos casos, aún a consta de graves consecuencias, hemos de ser fieles a la verdad. Así ha sucedido en muchas ocasiones en la historia:

  • En el año 995,