miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Y si ya estoy divorciado?

Hoy me han vuelto a hacer esta pregunta, y para más INRI me dice el caballero en cuestión: "Es que en mi Parroquia me han dicho que no me divorcie porque si no va a ser mucho más difícil conseguir la nulidad".
Paciencia. Veamos:


  • La nulidad no se "consigue", se declara cuando del proceso se deduce con certeza moral que nunca hubo matrimonio y así lo dictaminan tres jueces y dos tribunales diferentes.
  • Que uno esté divorciado o no lo esté no añade nada a la validez o nulidad de su matrimonio ante la Iglesia por lo que este hecho ni dificulta ni facilita el proceso de nulidad matrimonial, ¿estamos?
  • ¡Ah!, que no se me olvide: LOS CATÓLICOS NO SE DIVORCIAN, y eso por varios motivos:
    • 1º Porque no hay ninguna necesidad. La separación consigue los mismos efectos de patrimonio, custodia de los hijos, régimen de visitas, etc, que el divorcio.
    • 2º Porque el divorcio incluye la "pequeña" cláusula de "y por eso Ud. deja de estar casado" y esto, lógicamente, no es válido para un católico que cree que su matrimonio -tal como lo dijo Cristo, y tal como lo prometió el día de su boda- es "hasta que la muerte les separe".
    • 3º Y por esto el divorcio supone un atentado contra la indisolubilidad del matrimonio.
    • 4º Lo dicho anteriormente no quita que hoy en día, por desgracia, no siempre está uno en condiciones de no divorciarse, puesto que la actual ley concede el divorcio con la sola voluntad unilateral de uno de los cónyuges, sin aducir motivo alguno y sin posibilidad de oposición por la otra parte.

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