martes, 10 de enero de 2012

La otra cara de la moneda

Suena mi iPhone mientras conduzco camino de casa y contesto con el manos libres. Una mujer llorando de alegría. Acaba de recibir la noticia de que su matrimonio ha sido declarado nulo y llama para contármelo. La conocí meses antes en la Parroquia y la animé a que comenzara un proceso de nulidad matrimonial. Ahora encara la recta final para poder casarse por la Iglesia con el que es su marido civilmente desde hace años.
Los que trabajamos en el Tribunal generalmente solo vemos la parte más dramática, más dura, de la historia. Hoy veo la otra cara de la moneda y siento que compensa todo el trabajo hecho por ella y por tantos otros que han encontrado paz en su corazón y se han acercado a Dios tras el proceso de nulidad de su matrimonio. Compensa con creces todo el esfuerzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada