miércoles, 4 de enero de 2012

¿y los hijos?

Frecuentemente nos preguntan con cierto miedo quienes acuden a los Tribunales Eclesiásticos: ¿Qué pasa con los hijos cuando el matrimonio se declara nulo? La respuesta es clara: No pasa absolutamente nada, ni en el plano civil ni en el eclesiástico. Dice el código civil (art. 79): La declaración de nulidad del matrimonio no invalidará los efectos ya producidos respecto de los hijos y del contrayente o contrayentes de buena fe.
En lo eclesiástico tampoco, después de la nulidad los hijos quedan en la misma posición que tenían antes, los mismos derechos y obligaciones.
Además el proceso esclarece la verdad sobre el "matrimonio" que contrajeron los padres, "matrimonio" del que podemos decir  -tras las sentencias-  que nunca existió, por eso papá y mamá nunca se entendieron. Si, por alguna razón, hay una primera reacción contraria al conocer la nulidad del matrimonio de sus padres, habrá que esperar a que maduren un poco y luego explicárselo. Los fallos que han cometido los padres, si lo hacemos bien con los hijos pueden, tal vez, servir para que ellos no se equivoquen en lo mismo que se han equivocado los padres. El matrimonio no es una excepción a esto.

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